viernes, 4 de agosto de 2017

Los ángeles de Charlie





En un post anterior, hice referencia a algo que me está pasando últimamente. Esto es mi relación con las mujeres. Obviamente, siempre tuve, más poco que mucho, una buena relación con las mujeres. Desde que vivíamos en el pueblo, incursioné en diferentes momentos con el sexo opuesto. Relación que fue disminuyendo, cuando vinimos a la ciudad y a medida que me fui relacionando con los 'diositos'. De ahí, que prácticamente desde los 15 años aproximadamente, dejé de frecuentarlas y con la única que siguió siendo parte activa de mi vida, es la Agus. 

Pero eso fue hasta hoy, hasta ahora, ya que el hecho de ser docente secundario, me permitió imbuirme nuevamente en el mundo adolescente pero de las féminas, desde los 13 a los 17 años aproximadamente. Será de dios, que siempre, 'por H o por B' esté metido entre medio de menores, sean varones o nenas, pero menores al fin? Porque si bien nuestra relación es 'docente - alumna', la misma está basada en el respeto mutuo pero también en una incipiente amistad que de a poco se va profundizando, a medida que nos vamos tratando y conociendo.

De todos modos, en este corto tiempo que las vengo tratando, me doy cuenta que son 'minitas' difíciles, vuelteras y conflictivas. Unas verdaderas 'rara avis'. Será que son adolescentes? Por suerte, el hecho de ser joven y 'facherito' (atractivo) me allanó mucho el camino, pero aún así, pude comprobar 'in situ' como se comportan entre ellas, con los compañeros varones y con los docentes que las tienen a cargo. Conmigo como algunas tienen dudas sobre mi orientación sexual, se me acercan seductoras e insinuadoras, pero hasta ahí, no se animan a avanzar más.

En estas vacaciones de invierno con las que más intimé fue con las nenas de los terceros años, en ocasión del viaje que hicimos a las sierras de Córdoba. Fueron cinco días de intensas vivencias, diálogos y experiencias de vida, realmente muy ricas. En una de esas actividades, surgió el nombre de este post: 'los ángeles de Charlie'. Sucedió un día que la actividad planificada integraba a un docente con un 'grupete' de 10 alumnos. Como yo soy varón, decidieron que me integrara con un grupo de 'nenas', mientras que las profesoras se integraban con los grupos de varones.

La actividad era mixta, es decir, un poco de reflexión y otro poco de diálogo a la mañana y una actividad semideportiva, que se trataba de una caminata dirigida por las sierras que nos rodeaban, buscando un 'tesoro'. Claro que para ello, había que pasar por varias 'estaciones' que nos daban pistas para encontrar la siguiente y así llegar al 'tesoro'. Lo que comúnmente se llama 'la búsqueda del tesoro'. En esa actividad fue cuando me di cuenta como eran las nenas de mi grupo. Eran nada más que diez, muy bonitas la mayoría, que me mostraron todo su arte en la seducción sensual.

Incluso, llegué a pensar, cómo iba a reaccionar, en el hipotético caso de que cualquiera de ellas, quisiera ir 'más allá', porque llegamos, casi hasta ese 'momento'. En el medio de las sierras, rodeado por la naturaleza del lugar, soportando el frío imperante, hablamos mucho de varios temas, casi todos relacionados con el sexo. Y hablaban a 'calzón quitado', sin miramientos de que yo era varón ni que tampoco era su docente. Y tienen nada más que 15 años! Incluso, como hacía frío, hice un pequeño fogón en el que encendí fuego para calentarnos.

Asi, mientras tomábamos 'mate' y hablábamos de la relación con los varones y de sexo fueron intercambiando posiciones, para sentarse a mi lado, donde tuve que soportar miradas intensas, palabras sensuales y seductoras y las más osadas, me expresaron su afecto no solamente con palabras sino que algunas llegaron a las caricias púdicas pero hasta ahí, ninguna pasó el límite. En ese momento, detecté que entre ellas existían ciertos problemas de antaño no resueltos, generadoras de conflictos entre ellas, con el resto del curso y con los docentes. 

Después de responder a las preguntas de la guía de reflexión que llevábamos, volvimos al albergue. A la tarde, después del almuerzo, completamos la 'búsqueda del tesoro'. Ahí fue cuando, al tener que identificar a nuestro grupo con un nombre, apareció el de 'los ángeles de Charlie', ya que 'los ángeles de Lu', les parecía demasiado posesivo. Así fue que en grupo, caminando, buscando y resolviendo las diferentes pistas, hablando a los gritos o en voz baja y con doble intención, riéndonos de boludeces, encontramos el 'tesoro' buscado con el que regresamos al albergue. 

Ahí se había quedado Pablo con Marita, planificando las actividades para el día siguiente. Nos dijeron que fuéramos a la cocina a merendar ya que éramos el primer grupo en regresar. Ahí el grupo se dividió y mientras algunas nenas, llevaron su mate cocido y las masitas dulces al comedor, yo me quedé con tres de las nenas, en la cocina, cerca del fuego de las hornallas, porque hacía demasiado frío. Nos quedamos parados, haciendo un pequeño círculo en el que primaron las conversaciones subidas de tono, las caricias y algunos roces púdicos y el intento de un 'acercamiento' que no se concretó porque no quise que se concretara. Y si bien, no hicimos más que 'calentar' el ambiente, creo que estábamos más que 'calientes' (excitados) y no llegamos a más, porque ninguno decidió atravesar el límite de la cordura, pero faltó poco. Por suerte, a la noche me saqué la calentura con el Gonza pero no sé qué hubiera pasado si yo apuraba a alguna de ellas... Habría otro 'Gonza' en versión femenina? Mmmmm...





2 comentarios:

  1. Tu calentura no tiene fronteras... Me parece muy normal que esas chicas se interesen por los temas sexuales a sus 15 años.

    No me extraña que siempre estés rodeado de adolescentes, es algo que compartimos. Mi interés por los adolescentes hace que me aproxime a ellos sin proponérmelo de forma consciente.

    Estoy convencido que esos estudios que has hecho te ayudan mucho a percibir lo que está pasando a tu alrededor, especialmente en los grupos, detectando toda clase de problemas por resolver.

    Un abrazo.

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  2. No sé por qué (bah, sí sé por qué) mi estimado JOSEP, soy como una cabra que sigue tirando al monte. Y por lo que decís, esta atracción que siento por los adolescentes y jóvenes no se irá con el tiempo? Yo pensé que a medida que voy creciendo, mis gustos también va a ir cambiando por chicos más y más grandes, pero puede pasar también, que me estanque en ciertas edades. Cosa que no quiero porque viví personalmente la conducta patética que tenían algunos de los amigos de AA durante los bailes que organizaban, prometiendo 'el oro y el moro' a cualquier jovencito que se le ponía adelante y la conducta reprochable de éstos, haciéndose desear y jugando con los deseos de los 'maduritos'. En fin. Es lo que hay.

    Besos!

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